Medidas para controlar la crisis

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bigstock-Crisis-stamp-51064444Si sigue los post de este blog y ha ojeado nuestras páginas, ya sabrá que Chile es un país con una gran dependencia de las exportaciones de materias primas. En los últimos 30 años, la producción minera, especialmente la de cobre, se ha desarrollado mucho y en la actualidad es la principal actividad económica del país.

Con el enfriamiento del crecimiento chino, también ha venido el chileno. Al ser China la principal importadora de commodities, la demanda de los productos que exporta Chile ha caído y con ella su precio. Esto ha hecho que invertir en Chile sea visto como una opción menos atractiva que hace unos años.

Estamos, por tanto, ante una situación complicada, pero que vista con perspectiva es una de las mejores situaciones que el país ha afrontado en su historia. Chile está bien, el problema es que la realidad ha cambiado y son necesarias ciertas adaptaciones.

A nivel social los chilenos se plantean cambiar la constitución, que aunque ha sido reformada, sigue siendo una herencia del dictador Pinochet. Los chilenos piden y de hecho necesitan una sociedad más igualitaria, sobre todo en lo que se refiere a las oportunidades.

A nivel económico, los empresarios reclaman una simplificación del sistema fiscal que haga a la economía chilena más competitiva. Dos pesas de una balanza que van a ser difíciles de combinar, pero se presentan necesarias para continuar con el progreso.

En todo caso los chilenos y las chilenas siempre contarán con la oportunidad de tener ingresos adicionales invirtiendo unos minutos de su tiempo en Spin Palace Casino y dejándose caer en la tentación de algunas de las apuestas que pueden realizar en línea, mientras se olvidan de la crisis que existe en el mundo real. También pueden hacer apuestas sobre los equipos deportivos de su país en cualquiera de las competiciones a nivel nacional o internacional.

Aunque a priori las reformas sociales de la constitución puedan parecer contradictorias, lo cierto es que una sociedad en la que los jóvenes de las clases menos pudientes también tengan la oportunidad de acceder a educación y emprender negocios cuando se conviertan en adultos, es algo necesario para la economía. Además, conseguir que la clase baja se reduzca, implica también que los ingresos fiscales aumenten y, con ello, podría conseguirse esa necesaria simplificación fiscal que reclaman las empresas.

El futuro de Chile debe estar en su gente y no en sus materias primas. Las segundas, como el propio concepto de commodities implica, son fácilmente sustituibles, pero una población formada y competitiva, es una auténtica ventaja competitiva.